IDEARIO EDUCATIVO

Los conceptos fundamentales

CULTURA:

La Escuela Feuersteniana concibe la cultura, como el conjunto de rasgos, formas o maneras particulares que tiene un colectivo para pensar, sentir, decidir y actuar, determinando así los modos de vida, los sistemas de valores, las tradiciones, las creencias, las normas y los sistemas de deberes y derechos. Concibe también la cultura como aquélla dimensión histórica construida por el hombre, para ascender a la categoría de humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos.

Concibe la cultura como el artefacto mediante el cual el hombre se humaniza, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como ser en el mundo, crea nuevos artefactos que posibilitan su trascendencia, su transformación y su transfiguración, accediendo de esta forma a lo superior; lo cual le permite liberarse en alguna medida del imperio vital o instintivo.

EDUCACION:

La Escuela Feuersteniana concibe la educación como una actividad del orden de la cultura, que busca fundamentalmente humanizar y personalizar al hombre.
Se humaniza y personaliza al hombre, cuando se logra que éste se desarrolle plenamente en la cultura, en la verdad y en la libertad.

HOMBRE:

La Escuela Feuersteniana concibe al hombre como un ser que no trae lo que debe ser, su deber ser es un infatigable proceso de humanización que se logra mediante la cultura. Desde esta perspectiva, el hombre es un ser capaz de elevar su naturaleza originaria hasta la naturaleza ideal, es decir la naturaleza del espíritu.

El espíritu es el foco en donde se encuentran los poderes impulsivos, directivos, inmanentes, trascendentes, vitales, objetivos y subjetivos para dar sentido y ordenar la vida en y con felicidad.

ESCUELA:

Se concibe la escuela, como el lugar privilegiado para la humanización, mediante la asimilación critica de la cultura. Así, la Escuela Feuersteniana ha de estimular en sus estudiantes el ejercicio de la cultura, la verdad y la libertad.

  • La Escuela Feuersteniana, como espacio preferencial para humanizar y personalizar a su comunidad educativa, crea un clima y un ambiente de acogida, respeto, cordialidad, verdad, libertad, y producción cultural en lo ético, lo estético, lo político, lo económico, lo jurídico, lo lógico y lo práctico.
  • La Escuela Feuersteniana despierta en sus estudiantes la inspiración pedagógica en sus actos de tal forma que en cualquiera de sus posibles ocupaciones o desempeños futuros sean capaces de educar.
  • La Escuela Feuersteniana promueve la totalidad de la persona; de esta manera hace esfuerzos para desarrollar todas las potencialidades desde las dimensiones humanas del ser, del saber, del hacer y del saber hacer, para facilitarle su construcción como un ser con sentido, con poder, con habilidad y con competencia.
  • La Escuela Feuersteniana educa para la libertad, razón por la cual en la práctica cotidiana dinamiza los ejercicios formativos para aprender a ser, aprender a autorregularse, aprender a obedecer, aprender a decidir y aprender a aceptar la responsabilidad de sus actos libres.
  • La Escuela Feuersteniana entiende y promueve la idea de que sin identidad, sin pertenencia, sin compromiso, sin cumplimiento

ESTUDIANTE:

La Escuela Feuersteniana concibe al estudiante como el aprendiz que una vez matriculado en la institución inicia su proceso de formación, superando la categoría de alumno para transformarse en un ser inquieto por el conocimiento, exigente en su formas y métodos para ejercitar el entendimiento; capaz de asumir y responder por su proceso de aprendizaje, siguiendo los rigores propios de la cultura académica.

La calidad de estudiante es una categoría que se gana y no se da por sentada por el solo hecho de pertenecer a un colectivo de alumnos.

Es propio de los aprendices que han ascendido a la categoría de estudiantes; la reflexión, el autocontrol, la laboriosidad, la voluntad de saber, la voluntad de ser, la voluntad de hacer, la rectitud y, el respeto tanto por sus pares como por sus maestros; manifestado en atención, concentración, orden, disciplina, espíritu crítico y capacidad de superación. Un estudiante es una persona crítica; mas no criticona; controversial, mas no conflictiva; orgullosa, mas no vanidosa; participativa, mas no imprudente; problémica, más no problemática; reverente, más no sumisa; de carácter, más no intransigente; visionaria, más no ilusa; emprendedora, mas no activista.

El mayor trabajo pedagógico que le corresponde a la escuela es la transformación de los aprendices en estudiantes.

La actividad de estudiar es una actividad transformadora, que compromete la totalidad del ser. Un estudiante es un ser con sentido y con poder; el primer poder que se gana es el poder de autodominio, autocontrol, autoestima, autogobierno y autorreflexión.