{"id":175,"date":"2017-08-17T12:46:46","date_gmt":"2017-08-17T12:46:46","guid":{"rendered":"https:\/\/reuvenschool.edu.co\/diario\/?page_id=175"},"modified":"2017-08-17T12:46:46","modified_gmt":"2017-08-17T12:46:46","slug":"literatura","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/reuvenschool.edu.co\/diario\/literatura\/","title":{"rendered":"LITERATURA"},"content":{"rendered":"<section class=\"intro\">\n<div class=\"titular\">\n<div class=\"titulo-principal-bk\">\n<h1 id=\"pnull-m27-26-28\" class=\"titulo\">Las cinco rutas literarias de Am\u00e9rica Latina<\/h1>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"lead\">\n<p id=\"pnull-m32-31-33\" class=\"info\">Un recorrido por ciudades que inspiraron a maestros de la literatura latinoamericana.<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<div class=\"articulos\">\n<section class=\"container_col\">\n<div class=\"col1\"><\/div>\n<div class=\"col3 \">\n<div class=\"recurso_apertura\">\n<div id=\"pnull-m37-36-38\" class=\"recurso-imagen-apertura-bk\">\n<div class=\"figure-apertura-bk\">\n<figure id=\"m41-40-42\" class=\"foto-apertura-articulo\"><img src=\"http:\/\/www.eltiempo.com\/files\/article_main\/uploads\/2017\/07\/22\/5973c49e41c59.jpeg\" alt=\"Salvador de Bah\u00eda, Brasil.\" data-original=\"\/files\/article_main\/uploads\/2017\/07\/22\/5973c49e41c59.jpeg\" \/><\/figure>\n<p id=\"m47-1-48\" class=\"titulo\">Una de las plazas protagonistas en la obra del escritor brasile\u00f1o Jorge Amado es la plaza Pelourinho, ubicada en el centro hist\u00f3rico de Salvador de Bah\u00eda, Brasil.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<section class=\"container_col\">\n<div class=\"col2\">\n<div class=\"articulo-autor\">\n<div class=\"autor-bk\"><\/div>\n<div class=\"fecha-publicacion-bk\"><span class=\"fecha\">22 de julio 2017 , 04:37 p.m.<\/span><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"oculto\">\n<div><img src=\"data:image\/png;base64,iVBORw0KGgoAAAANSUhEUgAAAAEAAAABCAQAAAC1HAwCAAAAC0lEQVR42mP8\/x0AAvsB+DlKarAAAAAASUVORK5CYII=\" data-original=\"http:\/\/www.eltiempo.com\/bundles\/eltiempocms\/images\/el-tiempo\/logo-el-tiempo-azul.jpg?1501120099\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"articulo-contenido\">\n<div class=\"module-ads\">\n<div id=\"sas_9343\" class=\"ad-unit\"><iframe id=\"sas_6081269_iframe\" width=\"1\" height=\"1\" frameborder=\"0\" scrolling=\"no\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/div>\n<\/div>\n<p><span id=\"pnull-m116-3-117\" class=\"articulo-subtitulo\">Jorge Amado \/ Brasil<\/span><\/p>\n<div id=\"player-wrapper-60712865899696620\" class=\"jw-ad-visible\"><\/div>\n<p id=\"pnull-m124-3-125\" class=\"contenido\">El sol de Salvador estar\u00e1 asociado para siempre a la obra y los personajes de Jorge Amado, desde do\u00f1a Flor hasta Gabriela. No hay ciudad como esta \u2013escribi\u00f3\u2013 por m\u00e1s que se busquen los caminos del mundo. Ninguna con sus historias, con su lirismo, su pintoresquismo, su profunda poes\u00eda.<\/p>\n<p><b>Basta con andar un poco por el Pelourinho para recuperar la riqueza colorida de la obra de Amado, que aqu\u00ed parece haberse trasladado a la arquitectura. Calles que suben, bajan y vuelven a subir; azulejos portugueses que distinguen las esquinas y el dorado infinito de la iglesia de San Francisco configuran una ruta para todos los sentidos.<br \/>\n<\/b><br \/>\nEn el actual hotel Pelou-rinho, el novelista se aloj\u00f3 cuando lleg\u00f3 a Salvador, a fines de los a\u00f1os 20, y all\u00ed mismo se levanta la casa donde funciona la fundaci\u00f3n Jorge Amado. La mansi\u00f3n fue propiedad de Amado y su esposa, Z\u00e9lia Gattai, y desde all\u00ed impulsaron la preservaci\u00f3n de su obra.<\/p>\n<p><span id=\"pnull-m133-4-134\" class=\"articulo-subtitulo\">\u00a0 Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez \/ Colombia<\/span><\/p>\n<p id=\"pnull-m140-5-141\" class=\"contenido\">\u2018Bienvenidos a Aracataca-Macondo\u2019, reza el cartel que da la bienvenida cuando se llega al pueblo natal de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez.<\/p>\n<p><b>La vinculaci\u00f3n, tal como cont\u00f3 el propio novelista, no es casual: \u201cEl tren pasaba a las 11 por la finca Macondo y 10 minutos despu\u00e9s se deten\u00eda en Aracataca\u201d, escribi\u00f3 en Vivir para contarla.<br \/>\n<\/b><br \/>\nHoy el pueblo es el punto de partida de la Ruta Macondo, Realismo M\u00e1gico, que abarca entre otros lugares la casa museo restaurada de Garc\u00eda M\u00e1rquez, la iglesia donde fue bautizado, su colegio, la estaci\u00f3n ferroviaria, la Casa del Telegrafista (tal era el oficio del padre del premio nobel) y la Biblioteca Remedios la Bella.<\/p>\n<p>No faltan los restaurantes de literaria memoria, como La Hojarasca o el Patio M\u00e1gico. Pero la ruta que evoca al creador de los Buend\u00eda no puede eludir Cartagena y su Portal de los Dulces \u2013el Portal de los Escribanos en El amor en los tiempos del c\u00f3lera\u2013.<\/p>\n<p><span id=\"pnull-m151-6-152\" class=\"articulo-subtitulo\">\u00a0 Pablo Neruda \/\u00a0Chile<\/span><\/p>\n<p id=\"pnull-m158-7-159\" class=\"contenido\">El poeta tiene tres casas museo en su patria, empezando por La Chascona, en Santiago, al pie del cerro San Crist\u00f3bal. Detr\u00e1s del frente azul con su cartel blanco de hierro forjado est\u00e1 la casa donde construyeron su historia Neruda y Matilde Urrutia, la chascona del nombre, ya que as\u00ed se llama en Chile a las mujeres de pelo revuelto.<br \/>\nLa residencia est\u00e1 en el barrio Bellavista y se recorre mediante una visita autoguiada que lleva a trav\u00e9s de las numerosas curiosidades y secretos de sus habitaciones y patios. Aqu\u00ed funciona tambi\u00e9n la Fundaci\u00f3n Pablo Neruda, que propone un amplio calendario cultural.<\/p>\n<p><b>Desde Santiago, en hora y media se puede llegar a la emblem\u00e1tica casa que el poeta tuvo en la playa, en Isla Negra, regi\u00f3n de Valpara\u00edso; esta residencia, que fue su preferida, tiene una impresionante colecci\u00f3n de mascarones de proa, barcos encerrados en botellas, mapas, caracoles y libros. En este lugar tambi\u00e9n est\u00e1n las tumbas de Pablo y Matilde.\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Finalmente, en Valpara\u00edso se encuentra La Sebastiana, que como quer\u00eda el poeta parece flotar en el aire, pero est\u00e1 bien anclada en la tierra. Despu\u00e9s de la muerte de Neruda, en 1973, la casa qued\u00f3 abandonada. Reabri\u00f3 sus puertas como museo en 1992 y hoy es Monumento Nacional.<\/p>\n<p><span id=\"pnull-m167-8-168\" class=\"articulo-subtitulo\">\u00a0 Mario Vargas Llosa \/ Per\u00fa<\/span><\/p>\n<p id=\"pnull-m174-9-175\" class=\"contenido\">A manera de tributo, la ciudad natal del novelista peruano, Arequipa, inaugura este a\u00f1o una ruta cultural que recorre sus huellas por la ciudad blanca.<\/p>\n<p>Se proponen as\u00ed paseos de unas tres horas, todos los viernes, que pasar\u00e1n primero por la biblioteca regional Mario Vargas Llosa, luego por la biblioteca personal del escritor \u2013que re\u00fane unos 8.000 libros y revistas\u2013 y a continuaci\u00f3n por la plaza de Armas y la casa natal de Vargas Llosa (hoy museo) en la avenida Parra.<\/p>\n<p><b>Pero Lima tambi\u00e9n tiene su propia ruta: la capital peruana es una de las protagonistas de su obra literaria, desde La ciudad y los perros hasta Conversaci\u00f3n en La Catedral. Se puede empezar en Miraflores, donde Vargas Llosa ambient\u00f3 cuentos como D\u00eda domingo, y seguir por las avenidas Diagonal y Larco, o la playa de Herradura, uno de los lugares favoritos de la juventud de los a\u00f1os 50.<br \/>\n<\/b><br \/>\nHoy sigue existiendo tambi\u00e9n la maciza silueta del colegio militar Leoncio Prado, en el distrito de La Perla, donde estudi\u00f3 el novelista.<\/p>\n<p>Son incontables los lugares que aparecen en su obra, desde el bohemio barrio de Barranco hasta la antigua Lima de la plaza San Mart\u00edn: libros en mano, cada uno puede trazar su propia ruta literaria.<\/p>\n<p><span id=\"pnull-m185-10-186\" class=\"articulo-subtitulo\">\u00a0 Gabriela Mistral \/ Chile<\/span><\/p>\n<p id=\"pnull-m192-11-193\" class=\"contenido\">Sol\u00eda decir que hab\u00eda salido de un laberinto de cerros, un nudo sin desatadura posible que queda en lo que hago, sea en verso, sea en prosa. Esos mismos cerros siguen estando, inmutables, en el valle del Elqui que la vio nacer en 1889. Fue en el pueblo de Vicu\u00f1a, hoy uno de los puntos de la ruta que recuerda su vida y su obra.<\/p>\n<p><b>Entre las casas de adobe se levanta un importante museo que rescata la huella tangible e intangible de Gabriela Mistral, con una interesante arquitectura que combina el patio espa\u00f1ol con el pucar\u00e1 ind\u00edgena \u2013una referencia al origen de la poetisa chilena, de ancestros vascos y diaguitas\u2013. All\u00ed se exhiben sus primeros libros, premios y cartas con Neruda, entre otros testimonios.<br \/>\n<\/b><br \/>\nLa ruta sigue en el antiguo pueblo de La Uni\u00f3n, ahora llamado Pisco Elqui, adonde la familia de Gabriela Mistral se mud\u00f3 cuando ten\u00eda pocos d\u00edas de vida. Literatura aparte, aqu\u00ed se levanta la bodega de pisco Mistral, que pertenece al hombre m\u00e1s rico de Chile.<\/p>\n<p>El siguiente paso es Montegrande, el amado pueblo de la escritora, donde vivi\u00f3 de los tres a los nueve a\u00f1os. All\u00ed sigue la escuela rural donde estudi\u00f3 y una r\u00e9plica de una escuela primaria de principios del siglo XX.<\/p>\n<p>Afuera, rodeada por los cerros, un monumento recuerda tambi\u00e9n la figura de Gabriela Mistral.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las cinco rutas literarias de Am\u00e9rica Latina Un recorrido por ciudades que inspiraron a maestros de la literatura latinoamericana. 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